Bensu cerámica se especializa en la decoración de azulejos pintados a mano, usando como técnica el Método de la Mayólica, reproduciendo diseños antiguos y creando nuevos.
EL MÉTODO MAYÓLICA.
El método Mayólica se desarrolló a partir del lustre y su modo de trabajo sigue siendo básicamente el mismo. Hubo cambios debidos al aumento de producción y abaratamiento de los materiales, pues se hallaron maneras de hacer colores sin tener que usar metales valiosos. Se hicieron de forma muy generalizada platos, potes, azulejos para paredes, suelos y techos, transformándose eventualmente en una forma ilustrativa de información hacia la gente sin conocimientos; las decoraciones en las paredes de las iglesias explicaban historias bíblicas, los potes farmacéuticos lucían plantas y nombres en latín, azulejos que mostraban el proceso de hacer vino, pan, aceite y otras especialidades con obreros y especialistas haciendo trabajos cotidianos. El número de fabricantes de lustre aumentó considerablemente, pues no se fabricaba exclusivamente para familias acomodadas sino también para mercaderes, habitantes de ciudades, comunidades religiosas e incluso se exportaba al Mediterráneo y a los Países Bajos.
Comenzó en el siglo XIII en Málaga pasando luego a Valencia que a finales del siglo XIV llegó a ser el centro mundial de la industria cerámica, comenzando a extenderse a otras ciudades españolas como Talavera, Barcelona e incluso a otras partes de Europa. En Italia se desarrolló durante el siglo XV en las ciudades de Deruta y Gubbio, que crearon obras maravillosas con diferentes diseños y colores, usando los fondos oscuros y los colores en general de forma sutil y bella. Los italianos se transformaron en perfeccionistas de su trabajo, en contraste con las pinturas más libres que se producían en España. En el siglo XVI se extendió a países como Holanda, llamándose Delft, o Francia como Faience y en el siglo XVII llegó a Inglaterra donde perduró ciento cincuenta años bajo el nombre de Lambeth y que ahora se llama Majolica.
La palabra española azulejo se originó gracias a esta traducción azul y lejos, es decir distancia-azul, un color que se divisa a distancia.
Lo que distingue a este método, muy distinto de otros, es que la base de barniz y los colores se hornean juntos: primero la arcilla se transforma en cerámica a los
6oo ºC aproximadamente, cuanto más alta sea la temperatura de cocción se hace más fuerte y se transforma en un material sólido, rompible pero poroso que se llama bizcocho. Para el segundo horneado las piezas se cubren con una capa opaca de un barniz –base blanco. Los diseños realizados previamente en papel vegetal, agujereando su contorno de línea, se aplican sobre la base barnizada con ceniza vegetal y después se perfilan y se pintan las piezas con óxidos y colorantes cerámicos. Finalmente, la base barnizada así como la decoración se hornean juntas vitrificándose a los 980 Cº. La vitrificación transforma la base barnizada en una superficie cristalina lo que evita que el bizcocho se haga poroso (se cierra el poro). El resultado es una superficie brillante y coloreada que mantiene y realza las líneas integrando los distintos colores para formar otros, acentuando la calidad de la decoración.
SOBRE MI LIBRO
Desafortunadamente este magnífico método de trabajar con cerámica está desapareciendo, es por esta razón por la que he escrito un libro con la esperanza de que ayude a conservarlo. Se titula*“The Majolica Method”* y consta de dos partes. La primera trata sobre el modo de trabajo, paso a paso, y la segunda es un glosario de todo lo que se puede usar y hacer con él, desde texturas barnizadas hasta archivar dibujos, tiene además muchas ilustraciones y fotografías.
Si estáis interesados lo podéis conseguir a través de Internet, bajándolo al precio de $9.99.
The Majolica Method